Cuaderno de bitácora en el que narro mis salidas y viajes en moto.
Frank el Navegante.

domingo, 23 de marzo de 2014

Viaje a la Alcarria. La ida

Viernes 21

Por fin, tres días para disfrutar a tope de la moto y visitar lugares que andaban pendientes tiempo ha.
Hoy nuestro destino será Sacedón, provincia de Guadalajara. Hay una buena dosis de lugares que visitar allí cerquita, pero eso quedará para mañana. Hoy, como debe ser, aprovecharemos el viaje para visitar lugares de "forzado" paso.
Abandonamos la ciudad, no muy temprano, por la autovía hasta Utiel. De allí a Mira, donde siempre es un disfrute tomar la carretera hacia Carboneras de Guadazaón. Antes de llegar a Carboneras nos desviamos hacia Monteagudo de las Salinas, para salir más tarde a la C-220, hacer un tramo de esta y torcer por una carreterilla a buscar nuestro primer destino en Valeria, Valeria Romana (Provincia de Cuenca).


Rondan las 12h cuando paramos junto al centro de interpretación.

El dominio de estas tierras por los romanos, data del 179 a.C. El asentamiento, mucho más viejo, estaba ocupado ya en la edad del bronce. En la del hierro por los Olcades, y posteriormente por celtíberos. Tras el dominio romano, ante sucesivos levantamientos en la zona, no fue hasta el 90 a.C. con la llegada del procónsul Cayo Valerio Flaco, cuando se refunda la ciudad  y toma su nombre.

El asentamiento, enclavado entre las hoces de los ríos Grito y Zahorra, cuenta no sólo con la parte arqueológica romana, también quedan restos medievales y, de por sí, la zona es un gran paraje natural.
La "entrada" cuesta 3€ por persona, una ayuda al mantenimiento...

Aparcada la áfrica, toca comenzar a patear.

El día nublado y los almendros en flor hacen el paseo agradable

No tardamos en ver algunos capiteles expuestos al aire libre

Y pronto tenemos la ciudad ante nosotros, con los restos de la parte medieval en la zona más alta.

Comenzamos la visita por la casa de Valentín, donde han recuperado buena parte de los enseres de sus últimos ocupantes.
Muy curiosa esta sarten plegable!

Lo que fuera la casa, protegida por un techado



El tabernae (zona de comercios)

Continuamos por las casas más "alejadas". Con espectaculares vistas a la hoz del río Gritos

Nos asomamos al borde de la casa colgante. Se ve que la tradición de casas colgadas en Cuenca vienen de antiguo jajaja... Había que aprovechar al máximo el espacio

En esta imagen se puede apreciar, quizá mejor, el cortado en la casa colgante 

Desde luego el lugar, por sí sólo, es una pasada

Nos adentramos en la zona Medieval, empezando por el mirador del Halcón


Accedemos después a otro mirador, al final del promontorio, con vistas a la unión de ambas hoces.

Allá abajo, sobre el río Gritos, hay un puente romano. También vemos la carretera por la que más tarde seguirá nuestro camino.

Ascendemos

Ahora toca una rápida visita a la iglesia medieval

Accedemos al interior por encima de la necrópolis


Abandonamos la zona medieval, saliendo junto a los restos de muralla

De nuevo hacia la zona romana
 


Algunos de los aljibes aun pueden verse



El edificio exaedra



Cruz en memoria del antiguo cementerio, desmantelado en 2003 al realizar las excavaciones 


Concluimos la visita, de vuelta por el camino de almendros

Autofoto

Entramos otra vez, antes de marcharnos, en el centro de interpretación. Compramos unos recuerdos y echamos unas fotos.
Jeje pedazo escudo


La visita ha sido un pateo de unos 2 Km. aproximadamente una hora y media.

Continuamos ahora por la carretera que antes viéramos desde lo alto, junto al río Gritos, por la bonita hoz.
En Valeria de abajo repostamos, y compramos en el pueblo pan y un par de latas para la comida.
Pasamos después junto al embalse de Alarcón, en busca de la autovía, que nos acercará a Saelices, donde nos acercamos hasta el parque arqueológico de Segobriga.

Son casi las tres de la tarde, así que aprovechamos una zona de bancos para comer

Segobriga es una de las ciudades romanas mejor conservada y el más importante conjunto arqueológico de la meseta. En el cerro, ocupado ya por culturas preromanas, se levanto esta ciudad impulsada por el emperador Augusto. Alcanzo su mayor esplendor entre los siglos I y III d.C.
El interes económico no se limitaba a la agricultura y ganadería, Plinio describe Segobriga y su área de influencia como el centro de explotación de minas de Lapis Specularis, piedra de yeso cristalizado y transparente, que dejaba pasar la luz y los romanos usaban en las construcciones para ventanas y suelos.


Acabada la comida accedemos al centro de visitantes. Me dicen las tarifas, pero les recuerdo que hoy viernes, por la tarde, es gratis jeje... Y así es, a partir de las 16h. Como falta poquito, nos entretenemos hablando con la chica de nuestra visita a Valeria... Al final nos deja pasar antes de la hora.
Primero nos ponen un documental, 15 o 20 minutos, para nosotros solos. Luego visitamos el museo

Este mosaico más tarde lo veremos reproducido al completo en su lugar de origen

Bustos, estatuas, capiteles...







Toca ir a ver la ciudad. Que pasada si aun se viera así

O el teatro. Una pasada en origen

Comenzamos caminando por donde antaño estuvo ubicado el circo, aquí encontraron esta bonita estela de una joven.

Vemos a lo lejos la ciudad

Destacando ya las gradas del teatro

Por allí el Anfiteatro...

...pero primero al teatro

Autofoto con las gradas

Magnífico

Una estatua conservada junto al escenario

Pasamos por la parte de arriba del teatro


Ahora al anfiteatro. Una pena que no se pueda pisar la arena, está temporalmente cerrado

Nos conformamos con rodearlo


La basílica

Estatua de una moza

El foro

Las Termas

Aquí las taquillas de las termas

Una conducción de agua

Labrada cornisa, caída

El foro
 

Ascendemos por estos altos escalones...

... para acceder a las termas monumentales, lo que queda de ellas

Aquí está la reconstrucción del mosaico

Buen pateo, lo recorrimos todo, y a la vuelta pasamos por la necrópolis 



Mucho más espectacular que Valeria, desde luego, por sus construcciones. Aunque lo que es a nivel merchandising Segobriga defraudo. Todo para escolares o muy turista, las camisetas guapas solo las tenían en talla niño... Nos conformamos con un pin de recuerdo.
La visita nos llevo poco menos de dos horas, algo más de 3 Km. de pateo.

Ponemos rumbo norte ahora, pasando por Saelices en dirección a Buendía y Sacedón, por secundaria.
Pasado Garcinarro, como aun es "pronto" hacemos una pausa, en un intento de encontrar unos restos celtíberos. Aparcamos en un camino, y damos un pequeño paseo infructuoso por la zona. Me falto investigar previamente más a fondo el lugar y el sitio carece de indicaciones. Lo más que encontramos fueron vestigios de algunas piedras "trabajadas" y esta cueva, con la entrada picada

Continuamos mientras la tarde va acabando, y hacemos una pausa en la presa de Buendía. El embalse tenía un color muy guapo

El abismo de Helm... A no, que aun estamos en la presa jajaja...

Llegamos a Sacedón, directos al hotel. Merecida ducha, reposo y foto nocturna en el jardín

Nos tomamos unas cervezas y cenamos en el café bar del hotel. Que no nos pareció gran cosa, las mesas y sillones un tanto anticuados no son muy cómodos. Mañana probaremos otro sitio...

Buena ruta, unos 360 Km. y buenos pateos! Que bien dormiremos.



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